20140215

A la deriva de los ríos Capitán y Mississippi

Las mañanas en la estación de Tigre eran una fiesta. Era la última parada del tren que atravesaba los entonces barrios más valorados de Buenos Aires: Belgrano, Nuñez, Vicente López, Olivos, San Isidro. Muchas de las calles de estos barrios y municipios tenían la identidad importada de Europa y de los suburbios norteamericanos. Los chalets con techos a dos aguas eran desnecesarios porque no nevaba, pero eran indispensables para recordar Alemaña, Suiza, Inglaterra o las calles arborizadas del suburbio neoyorquino de White Plains. Muchos de los moradores de estos barrios eran inmigrantes europeos.

Las vías del ferrocarril que iba de Retiro a Tigre nos dejaban ver pantallazos del lado rico de Buenos Aires: el velódromo, el club de Gimnasia y Esgrima, campos de hipismo, canchas de rugby y tenis. Cuando el Rio de la Plata era visible desde el tren, a veces también lo eran las velas blancas de los veleros navegando el mar de agua dulce. No me malinterprete, la mayoría de estos barrios no era de gente rica, pero había un sentido de dignidad y buen gusto entre los moradores de estas regiones.

Rio Capitán - Tigre - Argentina
Tía Ester y tío Nicolás vivían del otro lado de la estación fluvial del Tigre. Los primos Eduardo y Susana me conectaron con un estilo de vida que amo desde que me recuerdo como persona. Nunca viví después una mañana comparable con las mañanas de sol del municipio de Tigre. Ninguna mandarina de las que comí en muchos lugares durante más de 50 años de vida fue tan dulce como las mandarinas de la huerta de la tía Ester. El silencio de la calle de aquella casa a veces era brevemente interrumpido por algún avión monomotor que cruzaba por el cielo azul intenso.

Los aromas del Tigre viven en mi nariz hasta hoy. El perfume de azahares en las veredas, el olor del asado que mi tío y papá preparaban en el jardín de fondo de la casa. El olor del aserrín de la carpintería naval del tío Nicolás, donde la madera entraba en forma de tablas y salía embarnizada con la silueta de lanchas y veleros bellos, sedientos de agua, ansiosos de navegar.
A bordo de ellos fui un pirata, un capitán y un pescador jugando en aquellas embarcaciones en construcción, obras preciosas producidas por las manos maestras del tío carpintero.

Me acuerdo de la tía Ester hablando del Ché Guevara, hijo de una familia que vivía en aquella región. Claro que el Ché era un loquito y nadie imaginaba que los zurdos conseguirían convertir a aquel muchachito loco en un icono mundial. ¡Mundo loco!

Y me acuerdo de los tíos juntos de papá y mamá tomando mate con bizcochitos de grasa y facturas en la cocina de la tía Ester. Azulejos blancos resplandecientemente limpios y una cocina económica de leña, con la parte superior de hierro oscuro y laterales esmaltados blancos.

Y en una de aquellas mateadas, me acuerdo de la expresión de miedo de la tía comentando sobre el ángel de la muerte, otro loco nacido en la región, el asesino serial y sociópata Carlos Robledo Puch, cuando todavía la violencia no era tan frecuente para los argentinos.

Cincuenta años después me veo viviendo en un lugar semejante, con árboles y jardines parecidos.
Aqui también de vez en cuando un avión monomotor quiebra el silencio volando por el cielo azul de Iowa, muy parecido al de Tigre.

Cerca de casa pasa el Rio Mississippi, que imagino ser un primo distante del Rio Capitán. Ambos tienen el color de león y sus márgenes emiten sonidos semejantes. Cuando camino junto al Mississippi, viajo en el tiempo, con mis pies en Norte América y las memorias en el delta del Tigre.

La vida es una rueda que gira repitiéndose y camina rumbo a la inevitable realización de la voluntad divina, de la que nadie escapa.


Rio Mississippi - Iowa - Estados Unidos

20140213

¡Guerra a los Ingleses!

Esto sucedió en una de esas funestas noches de Abril de 1982, durante un conflicto que prefiero que nunca
Torre de los Ingleses
(Actualmente llamada Torre Monumental - Wikipedia.org)
hubiese entrado en mi memoria.

Yo trabajaba como operador internacional en Entel, era joven y no tan lleno de esperanzas en la vida después de lo que vivimos en aquel entonces. La fuerza de la vida y la energía de las hormonas insistían en llenar el corazón de sueños, pero los políticos, los militares y los extremistas insistían en vaciar los anhelos de una vida mejor en Argentina, y no se conformaban con matar los sueños apenas sino que asesinaron decenas de millares de jóvenes. Desde la tumba Sarmiento les reprochaba: “Ya les dije que las ideas no se matan ¡Bárbaros!”, pero los perros cebados de sangre no pararon de morderse unos a los otros.

El libreto de aquel acto necesitaba de comicastros apelando para el nacionalismo irracional. Samuel Jackson lo dijo divinamente: “El patriotismo es el último refugio de los canallas”.
¡Guerra a los Ingleses! Proclamaron con fanfarronería, como hacen los barrabravas que ensucian las canchas de fútbol. No era solo una cuestión de pelota, palos y piedras con algunos heridos en el hospital y en la comisaría. Era un asunto de misiles, bombas, balas y mucha más muerte de la que había sido sembrada en los años posteriores.

Mi turno en Entel comenzaba a las ocho de la noche. A las seis de la tarde en casa, antes de salir, merendaba con mate, mirando la televisión. Cacho Fontana y Pinky encabezaban la campaña nacional. Mostraban a las señoras que tejían bufandas y suéteres para los conscriptos que luchaban por unas islas lejanas y congeladas. Las marchas militares eran la música de fondo, las voces de los locutores convocaban a la población para contribuir en la lucha contra los invasores.

Nuestro subconsciente nos hacía pensar que unos tachos de aceite hirviendo desde las azoteas pondría en fuga al enemigo británico por tercera vez. “Qué los peló a los gringos una gran siete; navegar tantos mares, venirse al cuete”…una cosa es cantar acompañado de guitarra y bombo legüero, con poncho y escarapela…otra cosa es provocar una guerra condenada al fracaso contra unos gringos que no estaban jugando.

La televisión hacía alarde de las victorias de nuestros guerreros. El discurso triunfalista de la media encendió nuestro fervor patriótico.

A las siete de la noche, yo tomaba el tren hacia la estación Retiro.
A las siete y treintaicinco desembarcaba en Retiro.
Antes de tomar el colectivo para Entel, pude ver a través del portón de la vieja estación construida por los ingleses, a los manifestantes al pie de la Torre de los Ingleses, gritando indignados como si la dama de hierro inglesa fuese  a oírlos.
El tren, la estación, la plaza y la torre, todo recordaba Inglaterra, nuestro mayor enemigo en aquellos fatídicos días de 1982.

A las ocho de la noche, usando un delantal celeste y con un auricular de color marfil listo para ser enchufado, entrábamos en la sala CIBA, el centro internacional de comunicaciones telefónicas de los argentinos.

Yo fui uno de los pocos elegidos para operar las líneas telefónicas con Puerto Stanley. Eran dos líneas, una recibía y la otra hacía llamadas. Sí señor, solo dos conexiones analógicas comunicaban a la nación en guerra con estas islas heladas a  1898 kilómetros de Buenos Aires.

El reglamento nos permitía monitorear las llamadas. Recuerdo de una llamada en especial: en una punta de la conexión un capitán y en la otra punta su esposa. El diálogo consistió en palabras parecidas a estas:

Esposa: ¿Por qué no declaran la rendición ahora?
Capitán: No podemos hablar de eso, querida.
Esposa: (nerviosa) ¿Por qué están mintiendo en la televisión diciendo que estamos ganando?
Capitán: Yo no sé, querida, pero no puedo hablar de esto ahora.
Esposa: (muy nerviosa) ¡Yo no quiero que te maten! ¡No quiero que esos hijos de p… hagan eso contigo y con los chicos!
Capitán: Querida, cálmate. No va a pasar nada, yo estoy bien.
Esposa: (gritando desesperada) ¡No me mientas! ¡Yo sé que estás mintiendo!...
Y ella rompió a llorar causando un nudo en mi garganta.

La llamada fue interrumpida por tiempo agotado. Allí quedó un capitán valiente, con el corazón angustiado y del otro lado una esposa sufriendo un ataque de nervios.

El supervisor me mandó para el descanso.
Mal yo conseguí tomar un café.
Me senté en un sillón escondido en un rincón, y cuando vi que estaba solo, yo también lloré.









   

20131129

La Argentina Encantadora

Hace muchos años que me fui de Argentina.

Mi último gran abrazo al país fue como fiscal de urnas en 1983, cuando la democracia fue libertada del centro de detenciones clandestino. Además de cuidar de una urna, voté por primera vez y aquel voto es una de las pocas cosas que no me arrepentí en la vida. Solo los necios creen que no tienen nada de que arrepentirse, pero eso es harina de otro costal.

En el país que vivo no hay televisión argentina en el cable. El único servicio que descubrí de televisión argentina por la Internet está sucio como piso de gallinero: los usuarios se quejan que pagan por un servicio que no reciben. Pura viveza criolla de exportación. Pensandolo bien, si hubo oficiales militares que dejaron morir de hambre y frio a los pibes soldaditos en una guerra perdida, no es de extrañar que haya pícaros lucrando con estafas a los que tienen nostalgias de la patria. Y hasta consigo imaginar que hay ideólogos justificando los golpes: “¡Si se fue es un traidor, un cipayo merece que le saquen los dólares!”.

Pepe Arias y Tita Merello
Pero este mate está muy amargo, y yo le voy a poner azúcar.

En un ataque de nostalgia se me ocurrió buscar en el Google TV por películas argentinas antiguas. 

De un trago me vi “Abasto” con el inigualable Pepe Arias y la morochasa Tita Merello. 




Luis Sandrini y Gabriela Gili
Entonces me dejé llevar por la marea de recuerdos, y dejando de lado los prejuicios idiotas me vi “El
profesor hippie” y “El profesor patagónico”, con los geniales Luis Sandrini , Pedrito Quartucci, Roberto Escalada. Me acordé de la angelical Gabriela Gili y reencontré al “Ché Guevara” Piero, que de bobo solo tenía la cara.

Elina Colomer y Pedro Quartucci
La Argentina que vive en mi corazón es ingenua, tiene buen humor y cree en la bondad criolla, como Pepe Arias. Tiene picardía pero sin ser ordinaria, como Tita Merello. Esta Argentina se enamoraba de muchachos buenos como Luis Sandrini, tenía suegros como Pedrito Quartucci y Elina Colomer. Se apasionaba secretamente de chicas como Gabriela Gili mientras soñaba a la luz de la luna sintiendo el aroma de los jazmines en las veredas. Y tenía una barrita de amigos con cara de Piero y José Luis Mazza para hablar tonterías en la salida del colegio.


¡Quién diría! La yanqui Google preserva muy bien la memoria de las cosas buenas de la Argentina.

20130521

Dios habla a través de sueños.

Cuando yo era joven y soltero, siendo ya era una nueva criatura en Cristo, recuerdo que presentí que mi tiempo de soltería estaba llegando al fin. Dios me hablaba que era tiempo de prepararme para casar y formar una familia.

Algunos hermanitos de la iglesia me llamaban cariñosamente de “el monje”, porque durante mis primeros años de recién convertido a Cristo no me relacioné sentimentalmente con ninguna joven.

Antes de conocer a Jesús, cometí errores que no quería repetir. Antes de mi conversión, yo tenía la habilidad innata de elegir chicas-dolor-de-cabeza.
Yo entendí temprano que si durante nuestra soltería andamos como un picaflor flirteando con las jóvenes de la iglesia, acabamos arruinando a las amistades.
No confundas sinceridad con necedad. Darle rienda suelta a los impulsos del corazón no es una actitud de gente inteligente, ni siquiera cuando somos jóvenes. “No toma placer el necio en la inteligencia, sino en que su corazón se descubra” (Proverbios 18:2).

Andar desnudando nuestro corazón a troche y moche es una señal de necedad, de imprudencia, de ignorancia típica de los tercos. Evita caer en ese pozo. Por eso Dios dice en su palabra: “Sobre toda cosa guardada guarda tu corazón; porque de él mana la vida.” (Proverbios  4:23). 

Treinta años después, sigo teniendo  grandes amigas a las que respeté cuando éramos jóvenes solteros. Ellas actualmente están casadas y tienen hijos;  entre ellas y yo no hay nada que pueda empañar el amor en Cristo que mutuamente tenemos.  Los que cuando jóvenes fueron picaflores infelizmente guardan en sus memorias  cosas que evitan  recordar. Es posible ser joven y ser sabio porque el principio de la sabiduría es el temor de Dios. (Proverbios 1:7).
Durante el tiempo de empezar una relación sentimental seria, la primera cuestión es: ¿Quien es la princesa que Dios está reservando para mí? La respuesta para el hijo de Dios solo puede venir mediante la oración. Lo peor que un joven cristiano puede hacer es el “test-drive”. Tener una relación sentimental en la base del ensayo y error. Cada ensayo y error dejará una herida en el corazón y cerrará puertas de amistad.
Si tú te portas como un picaflor enamorándote de muchas personas, flirteando, rompiendo corazones, piénsalo bien. Un día tendrás hijos o hijas, y ciertamente no quieres que hagan con ellos lo que tú hiciste con los otros. Las decisiones de hoy van a causar impacto positivo o negativo en tu futuro. Recuerda que Jesús avisó: “Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os volverán a medir”. (Mateo 7:2).
Y yo, como muchos jóvenes cristianos, también quería saber quién sería mi princesa.
En aquel tiempo hubo una joven cristiana con virtudes espirituales, inteligente y bella.
Yo no estaba seguro que relacionarme sentimentalmente con ella  era la voluntad de Dios para mí,  por lo tanto oré y ayuné esperando la respuesta del Señor.
La respuesta de Dios vino a través de un sueño.
Soñé que me deslizaba por un camino de cintura de montaña resbaladizo rodeado de precipicios, patinando  ladera abajo en alta velocidad hasta que en una curva me deslicé hacia el vacío y antes de estrellarme entre las rocas, me desperté agitado respirando jadeante. Fue un sueño muy real que recuerdo hasta hoy, más de treinta años después. Entendí claramente que no debía avanzar buscando esa relación. Dios tenía otro plan para mi vida sentimental. Un tiempo después conocí a la joven que más tarde vino a ser mi esposa, con la que estoy casado hace casi treinta años, y somos muy felices.
Dios habla a través de sueños. Aquí tienes algunos ejemplos de las Sagradas Escrituras:
Jacob en Génesis 31:11.
 José, el patriarca en Génesis 37:5-10.
Gedeón en  Jueces 7:13-15.
Daniel, el profeta, que interpretaba sueños (Daniel capítulos 2 y 4) también recibió palabras de Dios a través de un sueño. Daniel 7:1.
José, el padre de la Santa Familia. Mateo 1:20.
El Nuevo Testamento cita una profecía del Antiguo Testamento (Joel 2:28) que afirma que Dios se comunica con sus hijos a través de visiones y sueños: “Y será que en los postreros días, dice Dios: Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne; Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Y vuestros jóvenes verán visiones; Y vuestros ancianos soñarán sueños” (Hechos 2:17)
Los occidentales fuimos educados a usar el lado racional y lógico del cerebro. Así entones vivimos  olvidando el lado de nuestra mente que no nos parece lógico y ignoramos el uso de la fe. Todos tenemos un lado espiritual, una capacidad para comunicarnos con Dios, que es Espíritu. Cuando nacemos de nuevo, este canal con la vida sobrenatural de Dios es reconectado.
Las iglesias han combatido a las doctrinas espiritualistas con mucha razón, porque las personas se desvían siguiendo a las voces del más allá y acaban haciendo locuras. Pero la mutilación de la capacidad sobrenatural de andar por la fe no nos ha hecho bien, pues perdimos la práctica de comunicarnos sobrenaturalmente con Dios.

La Biblia y la experiencia espiritual  sobrenatural deben siempre andar juntos. Por eso Jesús les dijo a los religiosos de su época:”Erráis, no conociendo las Escrituras, ni el poder de Dios”. (Mateo 22:29).
La vida sobrenatural que emana del poder de Dios siempre debe andar junto de la revelación escrita en su palabra. Conocer a la Biblia es una protección contra las ideas locas que pueden surgir cuando buscamos tener  experiencias sobrenaturales. La Biblia tiene que ser nuestra  única regla de la fe.

Ante la limitación de los hombres, Dios se revela sobrenaturalmente

Actualmente en los países musulmanes del Oriente Medio, donde la predicación del evangelio de Jesucristo es prohibida, hay personas que soñaron con Jesucristo. En sus sueños oyeron a Dios diciéndoles que Jesús era el salvador. Estas personas recibieron el mensaje de Dios a  través de sueños, y se convirtieron al Cristianismo. Las rígidas leyes musulmanas condenan a prisión y muerte a los predicadores del evangelio y a las personas que abandonan el islamismo para tornarse cristianos.
¿Tú sabías que Dios quiere rebelarse a ti por medio de la lectura de la Biblia, por medio de la oración y a través de sueños?  
No temas, confía en Jesucristo, déjalo ser el pastor de tu vida. Él te ama.

Jesús dijo: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen; y yo les doy vida eterna, y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.” (Juan 10:27-28)
Jesucristo está en este exacto momento en el mismo lugar que tú estás. Habla con Él, ahora.

20130509

De donde viene la música es a donde ella te llevará


Los que hemos nacido de nuevo en Cristo Jesús y apreciamos a la buena música, a veces enfrentamos desafíos al decidir la música que escuchamos. Hay tantas opciones en la televisión, la radio, la Internet, el Smartphone, el tocador de mp3, el YouTube, Pandora, iTunes y tantos otros medios. Diariamente surgen artistas para todos los gustos y edades. Creo que nunca antes las personas tuvieron tanta variedad y opciones para escoger música.
¿Ya te sucedió que después de oír un determinado estilo de música vienen a la mente pensamientos que normalmente no aparecerían en el silencio?
¿Has sido invadido al escuchar cierta música por sentimientos que normalmente no afloran mientras no oyes ese tipo de música?

 Yo pertenezco a una generación que presenció grandes cambios del comportamiento de los personas y  la música fue muchas veces el detonador de estos cambios.

Recuerdo que siendo un adolescente, salía de los conciertos de música cargado de sentimientos que transformaban mi comportamiento. Mi apariencia física fue transformada por el rock de los años 70: mis cabellos y mi barba crecidos, representaban a la libertad personal, expresaban disconformidad con la sociedad de los mayores. El poder del sonido del rock iba mucho más allá que apenas música. Alguien dijo que rock es una forma de vida, que rock es una actitud hacia la vida.
Al oír rock todos mis sentidos eran invitados a buscar sentimientos intensos. Éramos llevados a buscar experiencias radicales, a romper los moldes viejos.

Esta música estaba inspirada en los primitivos rituales célticos., pero nosotros no lo sabíamos.
Nuestra mezcla cultural porteña, pampeana, gaucha, gallega, italiana nada sabía de magia céltica, de baladas irlandesas profanas, de los cultos primitivos de los druidas.
Aunque nuestro fondo cultural era ajeno a la vieja Europa celtica, acabamos vestidos como los hechiceros celtas. Nuestras melenas y barbas, las cadenas en el cuello y nuestras danzas eran iguales a la de las fiestas paganas de la vieja Europa idólatra, pero no sabíamos nada de eso, y muchos todavía hoy no lo saben.

Los hippies de los años 70 eran el retoño de una planta muy vieja: fuimos conformados a la imagen de los hechiceros y brujas célticos. Aprendimos a danzar y deleitarnos con el sonido de las guitarras distorsionadas y los tambores eufóricos. Estas guitarras imitaban a los violines estridentes que se tocaban en los cultos primitivos de la Caledonia pre-cristiana, la antigua Gran Bretaña. Recientemente en un show de música celtica pude identificar el sonido estridente y distorsionado del Fiddle, un violín folclórico irlandés, muy semejante al de las guitarras eléctricas.

Esta música vino del infierno, y allí intentó llevarme. Recuerdo los momentos de soledad, de revuelta, de protestación. Recuerdo las ganas de beber, de vivir de noche, recuerdo la euforia y los sentimientos autodestructivos que esta música trajo a mi corazón. El rock me animó a ser un joven irritado y rebelde.

¿Cómo aprendí a identificar el origen de la música?

Todo empezó una tarde cuando, recién convertido a Jesús Cristo, escuchaba el segundo álbum de Led Zepellin, y el Espírito Santo de Dios me dijo claramente: “Rompe ese disco”. Yo lo saqué del tocadiscos y lo rompí en pedazos. Era como se estuviese rompiendo una cadena que aunque invisible, podía sentir que me prendía negativamente.

Yo no dejé de oír buena música, solo que empecé a prestar atención al origen de la música. Comencé a observar las reacciones interiores  que la música trata de provocar.

La primera actitud es la de no arrodillarse ante la música, no doblarse a ella, no servirla, no tornarse un esclavo obediente a sus voluntades. Cristo es mi Señor y yo, siervo de Cristo, comando sobre la música.
Si la música me lleva a pensar en Dios, me recuerda la paz de Dios, me ayuda a conversar con Dios, la sigo oyendo. Si al contrario percibo que me aparta de Él o que me hace recordar mi vida lejos de Cristo, entonces la hago callar. No se trata de definir si es pecado escuchar cierto estilo o crear una lista de cosas prohibidas de oír. Lo correcto es permanecer en su presencia y dejar apenas que suene en mi vida la música que me lleva a Él.

La Biblia nos enseña sobre un hombre llamado  Jubal que era descendiente de Caín.
Caín  fue el primer asesino de la  humanidad y el fundador de la primera ciudad que existió.
 Jubal fue el primer músico profano urbano. Él hacia música para aquellas personas que no invocaban al Señor y habían organizado una sociedad para sí propios sin Dios. Puedes leer esto en Génesis 4:16-25.

 El clima espiritual de este grupo era dominado por la venganza, la poligamia y vivían como Caín, fuera de la presencia de Dios. La música que Jubal tocaba no era para Dios, era para alegrar a la gente que lo rodeaba. Ciertamente su música los animaba en las fiestas, en las relaciones polígamas, en los banquetes y en las contiendas vengativas, pero no hay mención de Jubal haciendo música para adorar a Dios.

Solo más tarde, cuando a Set le nació un hijo llamado Enós es que los hombres comenzaron a invocar el nombre del Señor (Génesis 4:26).

Es muy importante que identifiques el origen de la música que quiere tocar tu alma.
¿Viene esta música del espíritu profano de Jubal, cargada de sensualidad, de pensamientos ajenos a Dios, de violencia? ¿Qué imágenes se dibujan en tu mente mientras la oyes? ¿Qué sentimientos afloran en tu corazón al escucharla? ¿Qué te sientes empujado a hacer cuando esa música entra en contacto contigo?

Dice la Biblia que cuando David tocaba música hacía bien a los que le oían. David fue  el mayor rey de Israel y tenía el corazón de acuerdo con el corazón de Dios.

Nos cuenta la Biblia que cuando el joven David tocaba su instrumento musical, el rey Saúl era calmado de sus tormentos interiores. “David tomaba el arpa, y tocaba con su mano; y Saúl tenía alivio, y estaba mejor, y el espíritu malo se apartaba de él.” (1 Samuel 16:23)
La música que David tocaba venía de Dios y llevaba a sus oyentes a ponerse en la presencia de Dios.

De la misma forma, actualmente hay música que te enraíza a este mundo perverso, que exalta los pensamientos egoístas y te llena de euforia sexual. Estos sonidos vienen del infierno y quieren llevarte allí. Aparta ese sonido de tu vida.

Pero hay otra música que brota de un manantial inspirado en Dios y que al oírla, eres transportado a su presencia.

Yo no me refiero a ningún estilo o interpretes en especial.

Te invito a que ejercites tu corazón en oración y aprendas a identificar cuál es la música que te invita a amar a Dios y  a permanecer consciente de su presencia.



20130417

Los piolas, los giles y los discípulos


“Como hijos obedientes, no os conforméis a las concupiscencias que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino que, así como Aquél que os llamó es santo, así también vosotros sed santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.
Y si invocáis al Padre, que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación; sabiendo que fuisteis redimidos de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis por tradición de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata; sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación; ya preordinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor a vosotros, quienes por Él creéis en Dios, el cual le resucitó de los muertos, y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sean en Dios.
Habiendo purificado vuestras almas en la obediencia de la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro; siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre. Porque toda carne es como la hierba, y toda la gloria del hombre como la flor de la hierba. La hierba se seca, y la flor se cae; mas la palabra del Señor permanece para siempre. Y ésta es la palabra que por el evangelio os ha sido predicada.“ (1 Carta de Pedro 1:14-25).

La concupiscencia es el apetito desordenado de placeres deshonestos.

Uno de los aspectos de la concupiscencia está relacionado a la apropiación de bienes materiales haciendo cualquier cosa por obtenerlos: robando, engañando, valiéndose de vivezas y estafando. Otra característica de los que están dominados por la codicia es que siempre buscan obtener ventaja de las otras personas faltandoles el respeto, haciéndolas de bobas, engatusando. La viveza criolla es un ejemplo de concupiscencia material, donde los “piolas” se sienten con el derecho de engatusar a los “giles”.

Personalmente luché para librarme de este espíritu tan común entre los porteños.

Mis padres se criaron en un ambiente donde la “viveza” era un elemento indispensable para sobrevivir y “triunfar” sobre los otros. Cuando me convertí al Cristianismo, a ellos les parecía escandaloso que yo fuese un diezmista. Ellos creían firmemente que yo había sido embaucado por los pastores que me sacaban el dinero. Nunca olvidaré una charla con un tío que seriamente trató de convencerme que yo estaba siendo engañado, que los pastores me estaban haciendo un lavado cerebral. Aquel tío estaba muy preocupado que yo, su sobrino, estuviese haciendo papel de gil. En la mente de mi tío, un jugador de poker empedernido, infiel a su esposa, sin empleo fijo, que vivía de changas y apuestas de juegos de azahar,  yo era el bobo, el engañado, el estafado, el perdedor. Hoy sigo sirviendo a Jesucristo, estoy casado y feliz con la misma mujer hace casi 30 años, tengo 2 hijas graduadas en los Estados Unidos, soy un especialista de computación contratado por la mayor empresa de muebles del mundo y soy profesor universitario en Norteamérica. Gracias a Dios que cuando era recién convertido a Cristo no seguí los consejos de mi tío “piola”. Sobre el triste destino de mi tío yo prefiero no escribir.

La codicia es la concupiscencia que se manifiesta en ámbito material, que consiste en obtener dinero, bienes y ventajas materiales sin ganarlas a través del trabajo y del esfuerzo personal.
Está presente cuando un cajero del supermercado nos da por equivocación más cambio que lo correcto y percibiéndolo, no lo devolvemos. Y también. cuando una persona soborna a alguien.

Los pequeños golpes por monedas y las estafas multimillonarias son movidos por el espíritu de la codicia.

La “mano de Dios” del jugador que hizo un gol de forma incorrecta sin que el árbitro lo viese causó la doble alegría de los hinchas, primero por el gol y segundo porque triunfó la “viveza criolla”, movida por la concupiscencia de la codicia.

La multitud de admiradores no ayudó a Maradona para ser una persona mejor cuando le aplaudieron el gol hecho con la mano. Ni ayudó al país. Este hecho mostró la decadencia espiritual del jugador y de una grande parte del pueblo argentino.

El famoso humorista brasileño Chico Anysio describió muy bien a la viveza criolla: “No nos enojamos porque nos hayan dado un billete falso. Nos enojamos porque  cuando quisimos pagar con ese billete falso, el otro se dio cuenta y no lo aceptó”.

La viveza está encurtida en el DNA argentino, ella llegó con los inmigrantes europeos pobres, es la cultura del pícaro, romanceada en la España medieval. Y al desembarcar, se juntó con las mañas de los indios sobrevivientes de las masacres, de los negros oprimidos por la esclavitud. Todos estos ancestrales acuñaron la “viveza criolla” como una manera de vida.

Aprendimos a sobornar y desviarnos de los impuestos excesivos de la corte real en los tiempos del virreinato. Después llegaron los italianos huyendo del hambre y la guerra, las prostitutas polacas, el tango, el arrabal y los guapos. Nuestro lunfardo tiene un pedigree de moral dudosa, era el lenguaje de los bandidos en la cárcel. Para nuestra carne es más fácil ser contraventores que bienhechores, lo hacemos así desde los tiempos de la fundación y  reinventamos las trampas todos los días. Es un estilo de vida.

La palabra de Dios nos muestra que debemos arrepentirnos y abandonar nuestra vana manera de vivir.

La lujuria es el exceso o demasía en algunas cosas, es la codicia desenfrenada.
La vida lujuriosa requiere mucho dinero. Muchos para obtener dinero se corrompen y corrompen autoridades, promueven las actividades criminales y todo tipo de golpes y estafas.

Los medios de comunicación exaltan a la vida lujuriosa despertando en las personas desear vivir así también. Quien no quiere vivir lujuriosamente es visto como alguien inferior, sin metas, sin ambiciones es visto como un gil. No pongas a la vida lujuriosa como una meta, haz  de Jesucristo la meta de su vida, y cuando pasen los años tú no tendrás motivos para lamentarse.

Si tú has nacido de nuevo, si eres un hijo de Dios rescatado por Jesucristo, entonces tienes que arrancar de tu vida la deshonestidad, los deseos de sacarle ventaja a la gente y toda forma de “viveza criolla”. No es verdad que el mundo está compuesto de “giles” y “piolas”.
Quien vive así en realidad está cautivo de una mente reprobada por Dios. Dios dice que “los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados.” (2 Timoteo 3:13). No los envidies, no los imites y no los apoyes.

Pero no todo está perdido en mi querida Argentina, muy por el contrario, hay un nuevo pueblo que sacudiendo las cadenas de la impiedad busca honrar y servir a Dios seriamente. Fue en este país que aprendí de personas espirituales y de buen carácter a buscar la voluntad de Dios. Fue con los hijos de Dios en Argentina que aprendí a no acomodarme a los modos corrompidos de aquellos que cambiaron al Dios vivo por los ídolos mudos y sordos, entre los que está el ateísmo humanista.

Fue en esta tierra que vi milagros y multitudes entregarse a Jesucristo. Este artículo es para aquellos que además de haber entregado sus vidas para Dios, están buscando soltarse de las costumbres adquiridas por la vana manera vivir que heredamos de nuestros padres, especialmente aquellos que como yo no tuvieron la dicha de ser criados en un hogar cristiano.

El cambio espiritual que Argentina necesita empieza en tu corazón, por eso te recomiendo a  deshacerte de la vana manera de vivir que heredamos de nuestros padres, pues tú y yo fuimos comprados con la preciosa sangre de Jesucristo. Adopta la manera de vivir de un discípulo de Jesucristo y tu vida tendrá el mayor sentido que un ser humano puede tener.


20130416

Cuando un hijo de Dios va al frente de batalla

Cuando un hijo de Dios va al frente de batalla, debe saber que por las acciones tomadas contra el reino de las tinieblas, pueden haber represalias. Toda acción provoca una reacción. Hubo una reacción del reino de las tinieblas sobre Jesucristo el unigénito de Dios y también sobre sus seguidores. Pablo, Pedro, Santiago, Juan y muchos otros siervos de Dios pasaron por este tipo de problemas.

La represalia puede venir sobre alguno de tus amados, conjugue o hijos. a través de alguien a quien amas y que puede herirte ofendiéndote sin motivo.
También puede venir a través de tu trabajo secular, en la calle o de cualquier lugar. También puede venir en una situación que te toma totalmente desprevenido.
“Y los enemigos del hombre serán los de su propia casa.” (Mateos 10:36)
“Amados, no os extrañéis acerca de la prueba de fuego la cual se hace para probaros, como si alguna cosa extraña os aconteciese” (1 Pedro 4:12).
“Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús, padecerán persecución.' (2 Timoteo 3:12)

No te desesperes si algo así sucede. Dios está en el control de todas las cosas relacionadas a tu vida.
“Y sabemos que todas las cosas ayudan a bien, a los que aman a Dios, a los que conforme a su propósito son llamados.” (Romanos 8:28)

El enemigo acostumbra a irritar a las personas próximas de ti, a veces personas muy queridas, por eso debes orar por ellos siempre.

Si te ofenden, toma cuidado con tus reacciones. Si fuiste tomado de sorpresa por una actitud inesperada de un ser amado, especialmente después que hayas hecho algo contra el imperio de las tinieblas, no te sorprendas y no seas ingenuo. Nunca te olvides que el maligno es traicionero y golpea bajo, tratando de hacer represalias contra los siervos de Dios.

Si alguien amado te ofendió y reaccionaste negativamente, humildemente pide perdón a Dios y si es necesario a la persona contra la que reaccionaste después de ser ofendido. Ora lavándote con la sangre de Cristo, restablece to paz con Cristo y con los que te rodean. 2Co 2:11 avisa: “para que no nos gane Satanás; pues no ignoramos sus maquinaciones.”

Pero si alguien te ofende y tu estás alerta, bendice al ofensor, evita las contiendas. “La suave respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor.” (Prov 15:1).

Ora por tus ofensores. Recuerda que nuestra lucha no es contra gente de carne y hueso. Nuestra lucha es con fuerzas tenebrosas que actúan por detrás de la gente de carne y hueso. Muchas veces las personas que te atacan no saben que están siendo usadas por las fuerzas de las tinieblas. Ora por estas personas y perdonales las ofensas que te hicieron consciente o inconscientemente. Tu oración va a contribuir para la liberación de ellos. “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este mundo, contra malicias espirituales en las alturas.” (Efesios 6:12)

También recuerda que Jesucristo nos avisó que en el mundo tendríamos tribulaciones, pero que Él venció al mundo. El mundo es este sistema social anti Dios que nos rodea. Jesucristo ya lo venció, es una cuestión de tiempo y lo veremos totalmente deshecho. Jesucristo venció al sistema social anti Dios.
Jesús dijo: “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.” (Juan 16:33)

Nos espera una mansión celestial mucho mejor que las mansiones de este mundo. Nos espera una corona mucho más valiosa que las joyas de los ricos de este mundo. Nos espera Jesucristo, que fue antes de nosotros para prepararnos un lugar especial y recibirnos personalmente. No desmayes, el nuestro es un final feliz y todo coopera a tu favor porque Dios cuida de ti.

“No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas mansiones hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho.
Voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo; para que donde yo estoy, vosotros también estés.
Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino.” (Juan 14:1-4)






20130325

Los Modernos Inestables y la destrucción súbita

En la década de los años 70 yo era un estudiante en Buenos Aires, Argentina.

Como muchos otros jóvenes, me simpaticé con las ideas socialistas importadas de Europa.

El discurso de los propagadores era apasionado y convincente. Los temas discutidos en grupo eran interesantes. El hecho de juntarse a otros jóvenes atrás de ideas revolucionarias cautivó mi mente adolescente.

En los grupos politizados podíamos disentir, expresar nuestras angustias, participar, beber y hacer sexo sin que las autoridades, los curas ni los padres nos molestasen.


Era permitido hacer todo lo que se levantase contra Dios, contra la patria y contra el hogar.

Cuanto más disidente eras con el status quo mejor, cuanto más protestabas mejor eras.
Era el paraíso para los jóvenes insatisfechos.
Las revoluciones social y sexual andaban de la mano.
La consigna importada de las revueltas de París proclamaba: “¡Es prohibido prohibir!”.
Era el paraíso de los jóvenes: ¡Rebelión y sexo libre!

En verdad, era prohibido usar la palabra paraíso porque todo lo que simbolizase “religión” debía ser combatido. La religión, según los ideólogos decían, era el opio de los pueblos. Todo era permitido, menos usar el nombre de Dios y todo lo que se relacionaba con Él.

En nuestra visión, la Argentina caminaba en dirección a la revolución socialista. Orgullosamente seguíamos los pasos del Ché Guevara, el ícono de la época.
Creíamos que después de insistir un poco, conquistaríamos los cambios sociales. Éramos muy ingenuos.

De repente, un aluvión de violencia terminó la luna de miel con la ideología socialista.
Las calles de Buenos Aires se convirtieron en un teatro de operaciones de guerra. La guerra sucia.

Millares de jóvenes fueron víctimas de la violencia. La violencia provenía de la represión militar, de los grupos para-militares de la derecha, de los guerrilleros izquierdistas.

El resultado de esta guerra fue el desaparecimiento de alrededor de treinta mil personas nacidas entre 1950 y 1960. También centenas de bebés fueron robados por los secuestradores.
Este desastre causó en la sociedad argentina profundas heridas que en 2013 todavía sangran.

En 1975, en el medio de la incerteza y las desilusiones, Dios empezó a revelarse para mi.
Fue en 1979 que le entregué definitivamente mi vida A Jesucristo y empezamos una relación que cada día se hizo más fuerte.

Yo vivo lejos de la Argentina, geográficamente hablando. Pero Argentina está en mi corazón porque en todos estos años mantengo un diálogo con mi Creador sobre todas las cosas que viví allí en aquella época de pesadillas.

Yo dejo que Dios cure mis heridas y me ayude a ahuyentar los fantasmas de aquellos años de tristeza.

Hoy Dios me hablo a través de dos versos de las Sagradas Escrituras que quiero compartir contigo.

Teme(1) a Jehová, hijo mío(2), y al rey ; no te entremetas(3) con los que son inestables(4); porque su calamidad surgirá de repente; y la ruina de ambos, ¿quién la sabrá? - Proverbios 24:21-22

Analicemos la etimología de las palabras clave en estos versículos:

La palabra “teme” (1) proviene del hebreo yârê' - yaw-ray'– que significa tener temor, reverenciar moralmente, respetar con susto, respetar mucho, es aquel miedo que ayuda a preservar la vida, la reverencia que separa la vida de la muerte, aquellas cosas que no nos atrevemos a desrespetar.

La expresión “hijo mío” (2) tiene raíz en el hebreo bên – bane: un hijo, alguien que es el constructor del nombre de la familia. En el más amplio sentido incluyendo al nieto, al miembro de la familia, al miembro de la nación.

El término “entremetas” (3) viene del hebreo ‛ârab – aw-rab': La raíz primitiva es la trenza, es decir, entremezclarse. Técnicamente refierese al tráfico, al trueque. También ser la garantía, la fianza en un contrato. Ser fiador, comprometerse.

La palabra “inestables” (4) viene del hebreo shanah - shaw-naw ': usada para doblarse, transmutarse, rehacer, alterar agregando la posibilidad de un cambio, disfrazar, diversificar, pervertir, hacer una copia de lo original pero cambiándole algo, falsificar.

Después de ampliar el sentido releamos el verso bíblico:

Teme (reverencia moralmente con miedo a Jehová, hijo mío (miembro de la familia, miembro de la nación), y al rey ; no te entremetas (entrelaces, hagas tráfico, no salgas por fiador) con los que son inestables (que cambian, que se transmutan, que se rehacen, que se disfrazan, que se muestran diversos, que pervirtiendo copian la verdad original cambiándola); porque su calamidad surgirá de repente; y la ruina de ambos, ¿quién la sabrá?

Abandonar las verdades eternas de Dios y asociarse a los que quieren hacer cambios revolucionarios contrarios a los principios de Dios invariablemente nos conducirá a la calamidad personal y social. ¿Ya observaste el estado caótico de los países que vivían atrás de la cortina de hierro?
Pero no me interesa discutir de política.

Si me interesa que identifiques las fuerzas espirituales que te empujan a perder el temor, el respeto, la veneración a Dios, tu Creador. Estas fuerzas son destructoras, no quieren nada menos que tu muerte.

Me interesa que hagas una evaluación personal de tu relación con Dios. Que lo busques y lo encuentres mientras hay tiempo.

"Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; y me buscaréis y hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón." - Jeremías 29:11-13.


20130308

8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer

Hoy 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, desearía dedicar algunos pensamientos a ellas.

El mundo seria extremamente aburrido sin ellas, especialmente mi mundo.
Tengo una lista enorme de mujeres que admiro: empieza con mi esposa, mis hijas, mi madre, mi abuela italiana, mi hermana, mi suegra que más que una suegra es mi segunda madre, y mis cuñadas, que mantienen a mis cuñados ocupados ¡porque los cuñados son la verdadera suegra de nuestra vida!
En la lista constan colegas de trabajo, la chica del tiempo, actrices, cantoras, médicas, enfermeras, políticas, en fin un extenso listado de mujeres admirables.
Yo convivo con 3 maravillosas mujeres. Una de ellas mi esposa, hace 28 años, y las otras 2, mis hijas, hace 24 y 19 respectivamente.

En todos estos años aprendí que nunca debes hablar de peso y balanza cerca de ellas, a menos que ellas hallan perdido peso. No quieras festejarlo trayendo chocolates.

Jamás compares un plato cocinado por tu esposa con el mismo plato cocinado por tu madre. Compararlo con el mismo plato hecho por la madre de ella, puedes, siempre que sea elogiando ambas.
Aprendí que el mes no se divide en 31, 30, 28 o 29 días. El mes se divide en “estoy bien”, TPM, “La Semana” y “Menos mal que vino y que ya pasó”. Cada período es perfectamente identificable, como los son las estaciones del año. Nunca preguntes a los gritos en el mercado si hay que comprar absorbentes, preguntale con dulzura y sonriendo si ella precisa de “aquellas almohaditas”.
Aprendí que las mujeres merecen las mismas oportunidades que los hombres menos algunas: cambiar la goma pinchada del auto bajo el sol o la lluvia, cazar el ratón que se metió en la casa, matar la cucaracha asquerosa en la cocina. Ellas merecen ser ahorradas de estas cosas.
Aprendí que si quieres dejarlas felices en el asado, debes proveer ensaladas, arroz, anti-pasto, tomates rellenos, legumbres, sushí y jugos naturales en la mesa. Carne y cerveza son para ellas la parte dispensable del asado. Mas...Que sería un asado sin ellas? ¡Una oportunidad para que un bando de borrachos termine en la comisaría! Por lo tanto no hay nada mejor que un asado adornado por la belleza femenina.
Los hombres fuimos creados para discutir los asuntos trascendentales del universo: el campeonato de fútbol, cuál es la mejor marca de cerveza, cuál es el mejor lugar para pescar, la evolución de las especies, cual será el año que el hombre pisará en Marte y Fórmula 1.
Son las mujeres quienes cuidan de las cosas temporales: cual es el mejor momento de pleitear un aumento de salario, recordar el día de la reunión de padres y maestros en la escuela del hijo, arreglar el tejado antes que las lluvias de la primavera invadan el living y pagar la mensualidad de la casa.
¡No seas bestia hombre! Dormir en el sofá expulsado del cuarto es para burros. Deja al perro durmiendo sólo aunque sea tu mejor amigo. Reconoce que ella siempre tiene razón y desea a ella e un feliz día al igual que para todas las mujeres de tu vida.

20130123

La Moderna Familia Americana


- Estoy triste - dijo ella – mi papá está muy enfermo. Voy a viajar la semana que viene para visitarlo.
- ¡Pucha! - dije yo – ¡Tu mamá debe estar triste también!
- Ellos se separaron hace mucho tiempo. Mi mamá vivía aquí, en esta ciudad. - dijo ella.
- ¿Vivía? - pregunté.
- Si. Ella ja se murió. En realidad ella no era mi mamá biológica, yo soy adoptada. - ella aclaró.
- Ah – yo dije sin mucho más para decir.
- En realidad él no es mi papá, él es mi padrastro. Él se casó con mi mamá después que yo nací, pero después ellos se separaron. Yo lo considero como mi papá de verdad.

A esta altura de la charla, yo paré de preguntar. El panorama familiar se quedó muy complicado. Era más conveniente oír callado y dejar la charla morir, al fin ella era una colega de trabajo y era mejor mantener la conversación con un poco de distancia.

Al final de la charla, el padre no era el padre, la madre no era la madre, los hermanos no eran de hecho sus hermanos de sangre ni eran hijos de los que ella llamaba de padres ni tampoco de los padres biológicos.

El punto alto de la charla fue cuando ella contó que un tiempo atrás reencontró un hermano que no lo veía hacia veinte años. Yo no quise saber si era hijo de los padres biológicos o de los otros padres. Por eso no pregunté.

Un tiempo después de esta charla, ella salió de la empresa.
Un compañero comentó que ella se había divorciado y mudado de ciudad.

Todo esto para decir que el concepto de familia en los Estados Unidos está muy despelotado.
Y nosotros, del resto del mundo, imaginamos que imitar a los americanos es algo progresista, moderno y bacán.



Lee este diálogo de Jesús con los hombres preocupados con el divorcio: "Le dijeron: ¿Por qué, pues, mandó Moisés dar carta de divorcio, y repudiarla? Él les dijo: Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras esposas; pero al principio no fue así. Y yo os digo: Cualquiera que repudiare a su esposa, a no ser por causa de fornicación, y se casare con otra, adultera; y el que se casare con la repudiada, adultera." (Mateo 19:7-9)





20121021

Inés partió

En el dia 19/02/2011, mamá, Inés Hernández de Trimboli, salió de esta vida después de vivirla por de 83 años. Ella generó hijos y vio nietos.

No fue una jornada fácil para ella. Media hora después de nacer en Curuzú-Cuatiá, Corrientes, Argentina, murió su madre, mi abuela. Seis meses después murió su padre, mi abuelo. Fue criada por su abuela materna, quien falleció cuando ella era todavía una niña.

Inés y Francisco
Su hermana, nuestra tía, la adoptó y creció en San Fernando, cerca del delta del Tigre, en Buenos Aires.
Las adolescentes de hoy se peinan, maquillan y visten siguiendo el visual de sus ídolos de manera que tenemos por las calles millares de copias de Kristen Sttewart, Anna Kendrick, Miley Cyrus, Beyonce, Britney Spears para citar algunas.

De la misma forma Inés y su generación admiraron a Marilyn Monroe, Lana Turner y Sofia Loren. En aquella época habían millares de Marilynes, Lanas y Sofias.
Se casó con Francisco Trimboli y tuvieron un hijo, yo, una hija, Rosana, y otro hijo, Gustavo.

Así como muchos matrimonios en la época, se separó en los años 70. Pero para ella no fue fácil perder el matrimonio, ni soportar la hostilidad social contra las mujeres separadas.

Para ella, John y Jackeline Kennedy, Pedro Quartucci y Elina Colomer de “La Familia Falcón”, eran los modelos a ser seguidos. El matrimonio feliz representaba el suceso de la gente de bien. Ella nunca digirió la separación y el divorcio.

Inés, Rosana, Jorge, Gustavo y Francisco
Mar del Plata - 1966
La generación de ella aplaudió a Libertad Lamarque y rechazó a Astor Piazzolla; escuchó a la verdadera Evita Perón por la radio y se asustó viendo militares e guerrilleros se mataban por las calles de Buenos Aires.

Ella paseó mucho y se recluyó también. Tuvo muchos amigos y momentos de soledad. Tuvo muchos alhajas y las perdió. Pintó cuadros bellos y de repente dejó de pintar.

Un día me dio un sopapo merecido cuando yo tenía 15 anos y nunca más en la vida me olvidé lo que significa respetar mi casa.

Muchas veces nos cocinó flan, milanesas y tantas otras cosas buenas.

Cuando conoció a quien es mi esposa hace 26 años, me mandó cuidarla y respetarla.

Cuando nacieron nuestras hijas, viajó 3.000 kilómetros para conocerlas.

Nuestras charlas telefónicas eran un drama y una comedia, todo al mismo tiempo.

En sus últimos instantes semiconsciente en la cama del hospital, escuchó mi voz a través del celular de mi querida hermana. Un poco después se fue para el lugar que alimentaba su fe infantil teniendo un su equipaje el amor de sus hijos, familiares, amigos y perros y la victoria sobre dos cánceres que no la mataron años atrás. Falleció de aquellas cosas que se mueren la mayoría de los viejitos. Su partida fue bendita. Lo sé porque nos dejó más unidos.

Mis hijas saben quien fueron sus abuelos y bisabuelos, una rara virtud para la generación de hoy que mal saben quien son sus padres.

Inés Hernández de Trimboli
(07/Abril/1928 - 19/Febrero/2011)


















20121003

La mujer extraña


Abrí la puerta de nuestro departamento y vi una mujer parada al final do corredor.
Cuando ella me vio, se apartó rápidamente en dirección al hall de los ascensores, que no era visible desde la puerta de nuestro departamento.
Sentí algo raro en mi corazón. Aquella mujer desconocida estaba mirando nuestro departamento y salió corriendo cuando abrí la puerta y la tomé de sorpresa.
Recuerdo que era alta, exuberante, cabellos de color castaño claro, ella usaba anteojos de sol y colgaba una cartera en su mano izquierda.
Dicen que las emociones intensas ayudan a fijar los recuerdos. Debe ser verdad porque este episodio sucedió en el verano de 1973, hace 39 años. La visión de aquella mujer espiándonos desde el final del pasillo del quinto piso, donde nuestro departamento quedaba, todavía me causa incómodo.

Unos días después, fui a pasear con mi amigo Alfredo.
Caminamos por la avenida Acoyte, atravesamos la avenida Rivadavia y seguimos andando por la misma avenida, que después de Rivadavia se llama José Maria Moreno.
Éramos dos adolescentes caminando sin rumbo a través de nuestro barrio.
Alfredo estaba sin rumbo. Yo tenía un rumbo, desconocido, pero certero.
Intuitivamente caminé ocho cuadras. Yo no sabía concientemente para donde iba, pero intuitivamente sabía que caminaba en la dirección correcta. Era un sentimiento inexplicable, irracional y muy vívido.
Mi mente lógica estaba ignorante, pero mi mente intuitiva estaba en alerta.
Alfredo, como un buen amigo, apenas caminaba junto de mi, charlaba y no me incomodaba.

Pocos metros antes de la avenida Juan Bautista Alberdi, en la calzada de la misma mano que veníamos, vi el auto Peugeot azul claro, deportivo, el inconfundible auto de mi padre. Siempre movido por la intuición, me dirigí al portón del edificio frente al que el Peugeot estaba estacionado.

Alfredo se sorprendió con mi acto repentino. Toqué el timbre del encargado en el portero eléctrico y pregunté por el dueño del Peugeoy azul claro. El encargado me respondió que el dueño era el vecino del segundo piso, departamento “A”. Toqué el timbre del segunda “A”. Alfredo me reprochaba nerviosamente: -“¡¿Que hacés loco?!”- tratando de entenderme.

La mujer misteriosa del pasillo se asomó por el balcón del segundo piso. Yo la reconocí inmediatamente. Ella entró rápidamente gritando para alguien que estaba adentro del departamento: “¡Es Jorgito!”. En aquel balcón ella repitió los gestos del pasillo, escondiéndose.

Yo entendí todo.

Tomado por la rabia, quise patear el auto Peugeot. Alfredo me impidió de hacerlo.
Yo sabia que mi padre aparecería enseguida.
Alfredo, viendo mi ira, estúpida ira, ira resentida, ira sedienta de justicia por el sinnúmero de horas de angustia sufridas por mi madre, ira por sentirme traicionado por un padre idolatrado.
Alfredo, que era hijo de padres divorciados, me entendió completamente. Siendo él un adolescente como yo, en aquel momento reaccionó como un hombre adulto, sacándome de allí para evitar que hiciese tonterías.
Los hijos de padres separados maduramos prematuramente, sin querer.
Fue así como descubrí que mi madre no ocupaba más el lugar que ocupaba en la vida de mi padre.

Hoy, con 54 años, siento deseos de abofetear a los psicólogos, pedagogos y charlatanes de turno que afirman que el divorcio de los padres no es razón suficiente para que los hijos pierdan el rumbo.


20120810

El Primer divorcio gay de la historia humana


La joven mujer exhaló el último suspiro en el lecho del hospital rodeada de sus seres queridos y murió.
Su madre lloraba inconsolablemente. Algunos amigos lloraban, otros cuchicheaban entre ellos.

El organismo debilitado de la joven, ahora inerte, no resistió a las infecciones oportunistas y entró en colapso generalizado.
Esta escena es muy común en algunos hospitales brasileños donde miles de pacientes de SIDA luchan para sobrevivir y terminan muriendo sin glorias ni honores.

No era el caso de esta joven mujer. Murió laureada de loores, glorificada por la prensa, por los grupos de derechos humanos, exaltada por la poderosa red de televisión, por la Internet, por muchos artistas, por los travestís y por todos los simpatizantes de la causa gay.

Ella era la primera divorciada de un casamiento gay en la historia del mundo moderno. Una victoria social doble según la óptica de los progresistas. Ella se casó en el registro civil con otra mujer y después de amargar varias “infidelidades conyugales” y violencia doméstica, se divorció convirtiéndose en la primera divorciada gay del planeta. Murió con apenas 34 años de edad.

Los medios de comunicación habla poco sobre las enfermedades sexualmente transmisibles entre lesbianas. Para ser más exacto, los medios casi no hablan de los problemas de salud de los homosexuales, hacen de cuenta que no existen. El panorama cambia cuando conversamos sobre este asunto con los médicos, las enfermeras, los asistentes sociales, los sacerdotes y los pastores evangélicos que atienden a los enfermos en los hospitales. Curiosamente, nadie hace “marketing” con lo que estos héroes anónimos saben.
Desde su adolescencia esta mujer sufrió varias infecciones originadas en su conducta sexual sin que haya sido una prostituta, sino apenas una joven lesbiana compatible con el padrón de las telenovelas e de las películas brasileñas: una lesbiana “normal”.
Ella tuvo la clamidia, el herpes y la gonorrea por reiteradas veces.
Con su sistema inmunológico debilitado, se contagió con el virus del SIDA de una manera que las estadísticas insisten en negar que sea posible y después de luchar mucho, murió con su nombre publicado en todos los periódicos nacionales e internacionales.
La presentaron como una nueva Juana De Arco, una invención chiflada de los marketineros, que les pareció genial asociar a la pequeña pastora de Domrémy con la primera lesbiana divorciada del mundo. No se como, pero se atrevieron. Y las masas como siempre, se lo creyeron.

Su muerte motivó los mismos actos sociales de siempre: misas, minutos de silencio, paseatas solidarias y discursos que recordaban a la joven mártir, la primera, la valiente, una Brasileña con B mayúscula, gritaban los defensores fanatizados.
Fue fundada una ONG para apoyar a las víctimas de la violencia doméstica de los matrimonios gay.
Vale decir, nada cambió después de la legalización del casamiento homosexual. Y para peor, el presupuesto público se quedó más caro por los costos de las nuevas comisarías especializadas en violencia doméstica gay. El número de divorcios aumentó considerablemente después que publicaron la historia de la nueva heroína.

Después de “desencarnar”, como dicen algunos espiritualistas, ella entró en un túnel oscuro. No sentía los dolores vaginales crónicos de la clamídia, ni las terribles jaquecas por la alta fiebre del SIDA. Ella se sorprendió al notar que continuaba consciente después de haber muerto.

Entonces caminó por el famoso túnel oscuro oyendo un sonido grave, compasado, muy parecido al sonido de la música electrónica de un club nocturno. ¡Pumchi-pumchi-pumchi-pumchi!

Mientras caminaba en dirección a la luz en en final de túnel, la “música electrónica” era más intensa, resonando en el suelo y la paredes. Era un barullo muy parecido al que se escucha desde afuera de los clubes nocturnos de las inmediaciones de la avenida Paulista.

El sonido grave tipo rave le trajo tranquilidad. Sonrió y pensó: “Este debe ser el paraíso gay, un eterno baile al compás de la música electrónica. ¡Nada mal!”.
La luz al fin del túnel cambiaba de tonalidades en destellos azules, fucsias y rojos que se alternaban como las luces láser de las boites. “¡Que bueno!” ella se dijo para si misma, y caminó más rápidamente para entrar sin demoras a la fiesta, mientras oía los gritos que le recordaban la alegría de las pistas de danza. Se sintió animada y pensó: “¡Que rebueno! ¡Si supiese que era así habría hecho algo para venir antes!”. Sintió el mismo entusiasmo que sentía todas las veces que iba a los clubes nocturnos a divertirse.

A medida que avanzaba, el volumen del sonido grave era más intenso y las luces más brillantes.

De pronto apareció una silueta. Era un hombre vestido de traje negro, parado al final de túnel.
“Debe ser el portero” pensó recordando aquellos porteros que parados en las puertas de las boates, seleccionan el público que quiere entrar en el lugar de moda.

Ella nunca fue impedida en los clubes nocturnos. Iba vestida a la moda, con escote exagerado, minifalda, maquillada y con sus cabellos muy bien arreglados. El visual de modelo sexy siempre le aseguraba la entrada a los mejores clubes nocturnos de la ciudad. ¡Como sería impedida ahora de entrar en la gran fiesta eterna! - pensó y se dijo: “¡Yo me lo merezco!” tomando coraje para enfrentar al portero.

Y no fue impedida de entrar.



Enseguida que se aproximó del portero, vinieron otros tres guardianes vestidos de negro, y los cuatro la agarraron por los brazos y las piernas suspendiéndola en el aire. Ella no consiguió soltarse de ellos y inmediatamente notó que algo estaba mal.

El portero principal, dejándola prendida por los otros tres, tomó un tablet y tecleó algo en la pantalla, que iluminaba sutilmente so rostro, revelando a ella que no tenia un rostro humano.
“Veamos tu prontuario muñeca” - él dijo mientras ella desesperada trataba en vano de soltarse.

Ella gritó muy iracunda: ”¡Yo se porque estoy aquí, monstruo asqueroso! ¡Yo estoy aquí porque soy lesbiana y Dios odia a los gays!”.

El guardián siguió leyendo la pantalla del tablet sin inmutarse. Los ojos brillaban en aquel rostro inhumano mientras leyó la sentencia: “No es lo que está escrito aquí. Su conducta sexual no consta en los autos como causa principal, ni siquiera aparece en las primeras líneas...tal vez los anexos digan algo...pero yo no tengo tiempo ni paciencia para leer su biografía. Según está escrito, usted está qui porque odia a Dios, porque ignoró el llamado divino, porque siempre creyó que la voz del Espíritu Santo era invención de su imaginación...¿A ver que más?...porque creyó que los impulsos al arrepentimiento eran un residuo de la educación represiva...¿Que más?...Ah si, que usted odiaba orar y alabar a Dios, algo que haría en el Paraíso por la eternidad. Dios dijo que no iba a obligarla a hacer algo que usted nunca quiso hacer voluntariamente. Los crímenes son de menor importancia...muñeca, entraste en un problemón ignorando al único que te podía librar, ahora es tarde.” - y ordenó a los tres guardianes en alta voz: “¡Al horno con ella!” - volteándose, el guardián mayor desapareció andando entre las sombras con el tablet debajo del brazo.

Como en el juego de lanzar a alguien a la piscina, los guardianes riéndose a las carcajadas la balancearon y la arrojaron lejos en dirección al centro de aquel inmenso lugar.

Ella voló y mientras caía, gritaba a los alaridos, perdiéndose en el sonido ensordecedor de aquel lugar espantoso.

El sonido grave no era de música electrónica, como parecía, sino que era el sonido de los corazones múltiples de unos gusanos gigantes que nunca se mueren, entrelazados en una multitud de cuerpos humanos lanzados en aquella sopa macabra de gusanos y gente.

Las luces psicodélicas provenían de las llamas que flameaban debajo de los gusanos, las chispas y fogonazos salían de los cuerpos que reventaban e inexplicablemente continuaban vivos, en un fuego que nunca se extinguía.

Los cuatro guardianes vestidos de negro eran ángeles caídos, demonios, los que ella siempre negó que existiesen durante su vida mortal. Ahora era muy tarde.

En la superficie de la Tierra, las iglesias cerraban sus puertas por falta de creyentes.
Los congresos de las naciones festejaban las nuevas leyes que sumergían a la humanidad en una era de confusión sin precedentes en la historia.

El Cielo lloró por una alma perdida. Dios tenía planes mucho mejores para ella.

Jesucristo dijo:

“Y cualquiera que haga tropezar a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le fuera si se le atase una piedra de molino al cuello, y se le arrojase al mar. Y si tu mano te es ocasión de caer, córtala; mejor te es entrar en la vida manco, que teniendo dos manos ir al infierno, al fuego que nunca será apagado; donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga. Y si tu pie te es ocasión de caer, córtalo; mejor te es entrar en la vida cojo, que teniendo dos pies ser echado en el infierno, al fuego que nunca será apagado, donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga. Y si tu ojo te es ocasión de caer, sácalo; mejor te es entrar al reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado al fuego del infierno, donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga. Porque todos serán salados con fuego, y todo sacrificio será salado con sal. Buena es la sal; pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué será sazonada? Tened sal en vosotros mismos, y tened paz los unos con los otros.“ Marcos 9:42-50.

(Este cuento es ficción. Cualquier semejanza con la realidad es mera coincidencia, Los hechos relatados no sucedieron en la vida real, siendo apenas una expresión literaria)

20120717

Iowa, Martín Fierro y el viejo Vizcacha

Hay tantas semejanzas entre Iowa y el interior de Argentina, que a veces espero que se me aparezca un gaucho trajeando chambergo y bombachas cantando las cuartetas de Martín Fierro acompañado del viejo Vizcacha,

La geografía plana me recuerda las Pampas infinitas. Los maizales enormes que se extienden hasta perder la vista. Los molinos de viento, algunos antiguos y aún funcionando.

La tierra tiene el mismo color grisáceo, y por la ubicación geográfica, el azul del cielo tiene el mismo tono que en Argentina.

Cuando yo vivía en el Brasil, me llamó la atención el color del cielo Brasileño de un celeste mas claro. El sol parecía más blanco y menos dorado que el sol de Argentina. En Iowa, el cielo volvió a ser celeste más intenso y el sol volvió a ser dorado, como en las tierras de Tata con Mama.

Durante algunos años mantuve en secreto mi percepción del cielo y del sol Brasileños, tan diferentes de la Argentina. Yo ya tenía bastantes problemas cada vez que las selecciones de fútbol se enfrentaban, por lo tanto no iba a ser gil de decirle a los Brasileños “Che, el cielo de la Argentina es mas azul y el sol es más dorado”.

Pero un día, conversando con mi amigo el fotógrafo Brasileño Eduardo Becker, un admirador de las bellezas naturales de Argentina, me dijo: “Me gusta mucho fotografiar en Argentina por causa de la luz que hay allá”. Cuando él dijo esto, le confesé que durante años yo pensaba que el cielo y sol brasileños me parecían más blancos, pero que no me animaba a decirlo en voz alta para no ofender y para evitar que me tomasen por loco. ¡Becker se rió mucho!

En realidad la luz en Argentina es mejor para la fotografía por causa de la posición del sol, y lo mismo sucede en Iowa. La distancia entre Iowa y la linea del Ecuador es casi la misma que entre Buenos Aires y el Ecuador.

El escritor Mark Twain elogió mucho los atardeceres de Muscatine en Iowa, la pequeña ciudad en que vivo.

Es una pena que en la escuela, algunos maestros mediocres nos estimulan a “pasar de grado” y no nos enseñan a estudiar, a investigar y a apreciar el conocimiento. Claro que hay honrosas excepciones.
Ahora me gusta la geografía...¡A la vejez, viruela!


20120716

¡Tú dependes del conocimiento tribal, cara pálida!

Este artículo amenaza de ser muy nerd...super nerd...hiper nerd. Haré lo posible para mantener mi estilo irreverente y hacerlo interesante para los que no son nerds...pero si encendiste la computadora, abriste el navegador y llegaste sin zozobras a este blog, entonces eres ser un poco nerd también.

Mi trabajo depende del conocimiento tribal.

No te pienses que estoy en la jungla, sentado dentro de una olla sobre el fuego, rodeado de indígenas bailando el ULA-ULA mientras me hacen cena. ¡Nada de eso!



Estoy rodeado de gente mucho más peligrosa todavía: los informáticos.

Ellos se sientan frente a la computadora y teclean por horas, sorbiendo café, callados, quemando las retinas frente a las pantallas coloridas. Aunque estén sentados aquí cerca, ellos pueden conectarse a casi cualquier lugar del planeta. Hablan con los dedos mejor que con la boca usando teclados que dicen clac-clac-clac.

Mientras están sentados, con cara de “nada”, están tocando sistemas de tarjetas de crédito, ficheros de personas y empresas, registro de materias primas millonarios. Hay los que comandan aviones no tripulados, navíos, sistemas de tráfico aéreo, terrestre y marítimo. Mandan señales y ordenes desde sus ratones y teclados para el globo mundial.

Y muchas de las cosas que ellos hacen no están escritas en lugar alguno, apenas están en las cabezas de ellos. Es el tal “conocimiento global”, información importante que no está oficialmente registrada. Son detalles importantes que hacen que el sistema funcione bien. Sin saber estos detalles, los programas que paran de funcionar presentan enormes dificultades a los que tratan de hacerlos andar de nuevo sin saber “los secretos de la tribu”.

El conocimiento tribal es el terror de los gerentes.

¿Tú sabías que en la cabeza de los informáticos hay informaciones que solamente ellos saben?
Son informaciones que las universidades no saben.

Empresas gigantes que usan computadoras desde los años 60, bancos, financieras, aseguradoras y semejantes, usan millones de programas de computadoras creados por gente que se jubiló y muchos de ellos murieron, llevándose al asilo o al más allá el conocimiento tribal de la época de ellos.

El eslogan de muchos directores de informática sobre estos programas cincuentenarios es: “¡No los toque! Están andando solos hace decenas de años, por lo tanto no se atreva a ponerles un dedo encima.”

Casi nadie habla de esto.


20100505

Tiempo de Sirenas en el Medio Oeste Norteamericano

El sonido de las sirenas no siempre se refiere al canto seductor de un misterioso ser mitad bella muchacha mitad pez. Son muy diferentes las temidas sirenas del medio-oeste norteamericano, especialmente durante la primavera.

Las sirenas que me refiero son unas cornetas amarillas instaladas en lo alto de postes distribuidos por los cuatro rincones de la ciudad.

La primera vez que vi estos artefactos me recordaron los megáfonos de primitivas radios comunitarias que conocí en pequeñas pobres aldeas brasileñas.

La fotografía muestra algunas de estas cornetas amarillas instaladas a pocos metros de mi casa.
Ellas sirven para avisar a los vecinos que hay tornados pasando cerca de allí.

El sonido es el mismo que toca en las películas sobre la segunda guerra mundial avisando un ataque aéreo, pero en lugar de aviones enemigos soltando bombas, lo que merodea es un torbellino violento de viento capaz de derrumbar casas y hacer volar autos, parrillas, perros, árboles, piedras, maíz y gente.


No pienses que estoy exagerando. Mira la foto a la derecha. La tomé después de un tornado en Junio de 2007. Los coches de la concesionaria volaron por la fuerza del viento.

La sirena toca para que las personas se refugien inmediatamente. Los que están en sus casas corren para los sótanos o baños sin ventanas. Aquellos que están en el supermercado o en los shoppings corren para los refugios especialmente construidos en los locales. Lo mismo pasa en los edificios públicos, escuelas, etc.

Las personas que están andando en la calle son recibidas en la casa más próxima y es un deber recibir a quien golpear a la puerta, mismo si es un desconocido, para darle abrigo mientras dure el peligro.
Un segundo toque de sirena avisa que cuando el tornado pasó. A veces los tornados dejan rastros de mucha destrucción por donde pasaron.

Esta foto fue tomada por alguien que deseaba retratar la torre iluminada en la noche. En el preciso momento que apretó el botón, un relámpago iluminó un tornado que estaba detrás de la torre Lariat Sandridge Energy, Fort Stockton en Texas.
Imaginate el susto del fotógrafo!
















Ahora estamos en la época del año en que las sirenas están en estado de alerta.