20091029

Abasteciendo la alacena patriótica

Esta vez iríamos a Chicago no solo para pasear sino también para hacer compras.

No se trata de comprar cosas normales, porque los Estados Unidos tienen todas sus ciudades abastecidas, la economía de consumo norte-americana es gigante, inimaginable de tan grande.

Las compras que valen la pena en Chicago son de cosas raras. En nuestro caso es abastecer nuestras alacenas patrióticas, porque el patriotismo moderno no es un sentimiento del corazón ni un ideal de la mente. El patriotismo moderno se manifiesta con nostalgias en la barriga, hambre de comida autóctona.

Este patriotismo merece que cantemos el himno con la mano en el ombligo.

Los brasileños, es decir mi esposa e hijas mas un par de amigos, se entusiasmaron con la idea de ir a una tienda de productos brasileños en Chicago.

La esposa de uno de los amigos brasileños es de Myanmar y también nieta de chinos, por lo tanto ella también se entusiasmó para llevarnos a una tienda asiática después de ir a la tienda brasileña.

Las personas cuando viven en otro país, tienen ataques súbitos de nacionalismo.
Los brasileños cuando viven fuera del Brasil tienen fortísimos ataques de nacionalismo.
Los argentinos tenemos ataques de nacionalismo cuando los brasileños se ponen nacionalistas.
Es una secuela que el Mundial de Fútbol causa en la hinchada celeste y blanca.


Empecé a pensar en los productos argentinos que extrañaba mucho y podría aprovechar para comprar en nuestro paseo en Chicago.
Pensé, pensé y pensé en los productos típicos argentinos inspirado por el entusiasmo de mis amigos, traté de identificar rarezas equiparables a las que ellos ponían en sus listados, y nada.

Para vos imaginar, la lista de productos de la nieta de los chinos era extensa y con justa razón, ya que casi no hay productos chinos en la pequeña Muscatine. La lista de los brasileños era enorme también.

Después de mucho pensar, mi lista no tenía ni un solo ítem siquiera. ¿Porque sería?
¿Sería que yo no era tan nacionalista y no extrañaba productos y/o comidas de la lejana Pampa mía?
¿Sería que yo soy un mal patriota que se olvidó de sus orígenes como un gaucho maula sin rumbo? ¡Nada de eso! La razón es mucho más simple de lo que podría parecer: hay poquísimas cosas que los argentinos podemos pleitear ante el mundo como producto argentino exclusivo. Vamos a los hechos.

El dulce de leche: en Muscatine viven más de 5 mil mejicanos que comen dulce de leche, por lo tanto en el Wal-Mart hay dulce de leche Nestlé igualcito al nuestro. Además no es ningún secreto militar saber que herviendo en agua por 20 minutos una lata de leche condensada en la olla de presión obtenés dulce de leche. Y entre nosotros, esa historia de la mucama de Juan Manuel de Rosas descubrir por accidente el dulce de leche es dudosa y de difícil de comprobar. Nadie me la creyó hasta hoy y en el fondo ni yo mismo me la creí.

El vino: en la pequeña Muscatine hay vinos de todo el mundo, italianos, españoles, franceses, chilenos, californianos, australianos y recientemente supe de un lugar en la ciudad que venden vinos Trapiche. Además, el vino no es un producto típico argentino.

Alfajores Havanna: como los compro por Internet, no preciso ir a Chicago por ellos.

Ingredientes exclusivos para cocinar: Las comidas que comemos en Argentina ¿son realmente argentinas? Los brasileños y los chinos tienen platos que requieren ingredientes especiales. Por ejemplo la farofa, una harina de maíz molida gruesa muy usada en la cocina brasileña. Los argentinos hacemos nuestras comidas con ingredientes que encuentro en cualquier mercado del mundo occidental.

¿Las pastas? Son italianas y chinas.

¿El asado? ya expliqué que la carne aquí es tan buena como en la Argentina, y el frigorífico Swift es norte-americano, como todos los admiradores de Evita saben de memoria. Este frigorífico nos enseñó a industrializar la carne de vaca.

¿Las empanadas? Las empanadas fritas son un invento de los chinos, que las comen siglos antes que Cristobal Colón parase el huevo para convencer a Isabel La Católica. Además no preciso ir a Chicago para comer empanadas, las hago en casa con productos muy comunes de encontrar en Muscatine.

¿Cuales serían los productos argentinos que podría comprar en Chicago? ¿Boleadoras?

De repente una luz vino desde el panteón folclórico río-platense: ¡mate! La yerba estaba acabando. Era yerba brasileña que como todos saben no es igual a la yerba argentina. En argentina la yerba mate es con palos e su molido grueso, en el Brasil es “caamani”, sin palos y molida como polvo.

Chán-chan-chán! Sonó un acorde de malambo feliz en mi conciencia patriótica. Ya tenía algo argentino para comprar en Chicago. Y con la yerba mate daba un jaque mate a mi crisis de identidad argentina. En Chicago ciertamente encontraría la Ilex paraguariensis “Producto Argentino”, como reza el misal criollo.

Chicago es una ciudad típica norte-americana. Tal vez vos imagines que es “típica norte-americana” porque es llena de gente rubia de ojos azules, de camisas cuadriculadas de franela, jeans, mascando chicle y dando tiros. ¡Eso es en el Far West de Hollywood!

Chicago, como todo el país, es formado por personas de muchos países, gente de todos los colores. La ciudad es internacional, cosmopolita, muy bonita.

La deseada tienda brasileña era un pequeño almacén donde los brasileños encuentran bombones Garoto, gaseosa Guaraná y otros artículos propicios para satisfacer el patriotismo estomacal.

Después fuimos a comprar los productos asiáticos. ¡Que supermercado! Al entrar en el lugar, pareció que fui transportado a algun centro comercial en Tokio o Hong Kong. Había allí productos de todos los países del lejano oriente. Hay allí una plaza de alimentación extraordinaria.

Finalmente volví de Chicago con 2 paquetes de yerba de "Cruz de Malta" que compré en un supermercado mejicano

También tengo la certidumbre que Argentina también es un país de hecho con gente de muchas naciones.

Vos sabías que en el mundo hay apenas 2 tiendas Harrods?
Una en Londres y la otra en Buenos Aires.

Ya lo dijo el sabio filósofo español José Ortega y Gasset: “El argentino es un italiano, que habla castellano y que piensa que es inglés”.


Arigató cara pálida!

Pulsa aqui si quieres ver el supermercado asiático en Chicago (http://www.mitsuwa.com/tenpo/cica/eindex.html)

Publicar un comentario