20130521

Dios habla a través de sueños.

Cuando yo era joven y soltero, siendo ya era una nueva criatura en Cristo, recuerdo que presentí que mi tiempo de soltería estaba llegando al fin. Dios me hablaba que era tiempo de prepararme para casar y formar una familia.

Algunos hermanitos de la iglesia me llamaban cariñosamente de “el monje”, porque durante mis primeros años de recién convertido a Cristo no me relacioné sentimentalmente con ninguna joven.

Antes de conocer a Jesús, cometí errores que no quería repetir. Antes de mi conversión, yo tenía la habilidad innata de elegir chicas-dolor-de-cabeza.
Yo entendí temprano que si durante nuestra soltería andamos como un picaflor flirteando con las jóvenes de la iglesia, acabamos arruinando a las amistades.
No confundas sinceridad con necedad. Darle rienda suelta a los impulsos del corazón no es una actitud de gente inteligente, ni siquiera cuando somos jóvenes. “No toma placer el necio en la inteligencia, sino en que su corazón se descubra” (Proverbios 18:2).

Andar desnudando nuestro corazón a troche y moche es una señal de necedad, de imprudencia, de ignorancia típica de los tercos. Evita caer en ese pozo. Por eso Dios dice en su palabra: “Sobre toda cosa guardada guarda tu corazón; porque de él mana la vida.” (Proverbios  4:23). 

Treinta años después, sigo teniendo  grandes amigas a las que respeté cuando éramos jóvenes solteros. Ellas actualmente están casadas y tienen hijos;  entre ellas y yo no hay nada que pueda empañar el amor en Cristo que mutuamente tenemos.  Los que cuando jóvenes fueron picaflores infelizmente guardan en sus memorias  cosas que evitan  recordar. Es posible ser joven y ser sabio porque el principio de la sabiduría es el temor de Dios. (Proverbios 1:7).
Durante el tiempo de empezar una relación sentimental seria, la primera cuestión es: ¿Quien es la princesa que Dios está reservando para mí? La respuesta para el hijo de Dios solo puede venir mediante la oración. Lo peor que un joven cristiano puede hacer es el “test-drive”. Tener una relación sentimental en la base del ensayo y error. Cada ensayo y error dejará una herida en el corazón y cerrará puertas de amistad.
Si tú te portas como un picaflor enamorándote de muchas personas, flirteando, rompiendo corazones, piénsalo bien. Un día tendrás hijos o hijas, y ciertamente no quieres que hagan con ellos lo que tú hiciste con los otros. Las decisiones de hoy van a causar impacto positivo o negativo en tu futuro. Recuerda que Jesús avisó: “Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os volverán a medir”. (Mateo 7:2).
Y yo, como muchos jóvenes cristianos, también quería saber quién sería mi princesa.
En aquel tiempo hubo una joven cristiana con virtudes espirituales, inteligente y bella.
Yo no estaba seguro que relacionarme sentimentalmente con ella  era la voluntad de Dios para mí,  por lo tanto oré y ayuné esperando la respuesta del Señor.
La respuesta de Dios vino a través de un sueño.
Soñé que me deslizaba por un camino de cintura de montaña resbaladizo rodeado de precipicios, patinando  ladera abajo en alta velocidad hasta que en una curva me deslicé hacia el vacío y antes de estrellarme entre las rocas, me desperté agitado respirando jadeante. Fue un sueño muy real que recuerdo hasta hoy, más de treinta años después. Entendí claramente que no debía avanzar buscando esa relación. Dios tenía otro plan para mi vida sentimental. Un tiempo después conocí a la joven que más tarde vino a ser mi esposa, con la que estoy casado hace casi treinta años, y somos muy felices.
Dios habla a través de sueños. Aquí tienes algunos ejemplos de las Sagradas Escrituras:
Jacob en Génesis 31:11.
 José, el patriarca en Génesis 37:5-10.
Gedeón en  Jueces 7:13-15.
Daniel, el profeta, que interpretaba sueños (Daniel capítulos 2 y 4) también recibió palabras de Dios a través de un sueño. Daniel 7:1.
José, el padre de la Santa Familia. Mateo 1:20.
El Nuevo Testamento cita una profecía del Antiguo Testamento (Joel 2:28) que afirma que Dios se comunica con sus hijos a través de visiones y sueños: “Y será que en los postreros días, dice Dios: Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne; Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Y vuestros jóvenes verán visiones; Y vuestros ancianos soñarán sueños” (Hechos 2:17)
Los occidentales fuimos educados a usar el lado racional y lógico del cerebro. Así entones vivimos  olvidando el lado de nuestra mente que no nos parece lógico y ignoramos el uso de la fe. Todos tenemos un lado espiritual, una capacidad para comunicarnos con Dios, que es Espíritu. Cuando nacemos de nuevo, este canal con la vida sobrenatural de Dios es reconectado.
Las iglesias han combatido a las doctrinas espiritualistas con mucha razón, porque las personas se desvían siguiendo a las voces del más allá y acaban haciendo locuras. Pero la mutilación de la capacidad sobrenatural de andar por la fe no nos ha hecho bien, pues perdimos la práctica de comunicarnos sobrenaturalmente con Dios.

La Biblia y la experiencia espiritual  sobrenatural deben siempre andar juntos. Por eso Jesús les dijo a los religiosos de su época:”Erráis, no conociendo las Escrituras, ni el poder de Dios”. (Mateo 22:29).
La vida sobrenatural que emana del poder de Dios siempre debe andar junto de la revelación escrita en su palabra. Conocer a la Biblia es una protección contra las ideas locas que pueden surgir cuando buscamos tener  experiencias sobrenaturales. La Biblia tiene que ser nuestra  única regla de la fe.

Ante la limitación de los hombres, Dios se revela sobrenaturalmente

Actualmente en los países musulmanes del Oriente Medio, donde la predicación del evangelio de Jesucristo es prohibida, hay personas que soñaron con Jesucristo. En sus sueños oyeron a Dios diciéndoles que Jesús era el salvador. Estas personas recibieron el mensaje de Dios a  través de sueños, y se convirtieron al Cristianismo. Las rígidas leyes musulmanas condenan a prisión y muerte a los predicadores del evangelio y a las personas que abandonan el islamismo para tornarse cristianos.
¿Tú sabías que Dios quiere rebelarse a ti por medio de la lectura de la Biblia, por medio de la oración y a través de sueños?  
No temas, confía en Jesucristo, déjalo ser el pastor de tu vida. Él te ama.

Jesús dijo: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen; y yo les doy vida eterna, y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.” (Juan 10:27-28)
Jesucristo está en este exacto momento en el mismo lugar que tú estás. Habla con Él, ahora.
Publicar un comentario